Vista, oído, olfato, gusto y tacto… el arte sensorial

En la retaguardia: Imagen, Identidad y memoria

LLANKHAY, 2013, de Oscar Octavio Soza Figueroa

Marc Augé, en su revisión de Pontalis (La referencia que da Augé es: J.-B. Pontalis (1997), Ce temps qui ne passe pas, París: Gallimard), comenta que los recuerdos servirían de «pantallas» para las «huellas», a veces aparentemente anodinas como un olor o un sabor, que son las que realmente disimulan y, al mismo tiempo, contienen el pasado. Sobre estas huellas puntualiza Augé: “están en cierto modo desconectadas de todo relato posible o creíble; se han desligado del recuerdo” (Augé, 1998, 30).

Precisamente por esto, son un tipo de huellas que resultan aún más evocadoras que las fotografías y añaden tanto datos como detalles imposibles de recoger en las imágenes ya que son recuerdos mucho más subjetivos y personales. Incluso podría decirse que son una forma de «conjuro» personalísimo que conecta casi umbilicalmente con un determinado momento, lugar o persona, de un modo…

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